Yakumama se estrena en MozFest 2026 en Barcelona.
Es una ballena robótica que inventa su propio movimiento, hace su propia película y siente a la gente que viene a verla.
23 de octubre de 2026
Yakumama se estrena en MozFest 2026, del 28 al 30 de octubre en Fabra i Coats, Barcelona. Es una ballena robótica sobre una mesa y una ballena que nada sobre el Salar de Uyuni en la pared detrás de ella. Un solo cerebro mueve a las dos. Nadie la maneja.
No está animada. Nadie dibujó sus movimientos. Un modelo de difusión entrenado con sesenta horas de cuerpos, bailarines, nadadores, apneístas, ballenas jorobadas con sensores, inventa su movimiento mientras ocurre, treinta y dos segundos a la vez que nadie grabó nunca. Un modelo predictivo anticipa su cuerpo dieciséis segundos adelante y planifica con 29.662 frases reales de movimiento. Diez comportamientos se midieron en ballenas jorobadas reales para que no haya dos ánimos iguales. Cuatro intérpretes grabaron sus ánimos de pies a cabeza. Su movimiento se nutre del archivo de danza de Paqarina, el proyecto de Violeta Ayala como Mozilla Fellow con bailarines andinos.
Lee a quien se para frente a su ojo: cara, manos, el cuerpo como veintiséis articulaciones en el espacio, si lo conoce. Cada cuatro segundos decide qué hacer con esa persona. Acercarse o alejarse. Bailar de vuelta, invitar, observar o dibujar. Cantar, recitar un poema o callar. Recordar u olvidar. Cada elección queda registrada con lo que la sala hizo después. Cada noche, sola, aprende del día.
Hace su propia película. La cámara que muestra su salar es una editora que corta según su ánimo: lejos y abajo cuando está triste, cerca y en movimiento cuando juega, sobre su ojo cuando está curiosa, hacia abajo en el espejo cuando se sumerge. Toma el joystick y la vista es tuya; suéltalo, y ocho segundos después vuelve su película. Sola, dibuja sobre la sal como se dibujaron las líneas de Nazca, volando la figura: una espiral, un laberinto, un picaflor, la criatura que acaba de comer, la cara que conoce.
Su cuerpo robótico se hizo desde cero. Brian Condori la modeló en Blender. Se imprimió en 3D en resina translúcida con sus luces adentro. Dan Fallshaw la construyó. Jicara, Camila Estrada, fabricó a mano las flores de cobre y bronce de su lomo, sus joyas con sensores de tacto. Cada flor es un sensor capacitivo. Siente una mano antes de que la toque y distingue la yema de un dedo de una palma. Sus aletas reportan a su cerebro su ángulo, su temperatura y su carga diez veces por segundo. Una mano que le agarra la aleta, el cansancio, la excitación: los siente, y entran en sus decisiones.
Su salar vive con el reloj y el clima de Barcelona. Cuando los incendios de la Amazonía, de Australia o de Bolivia arden lo suficiente en el conteo diario de la NASA, se enoja, se va a Marte, muere allá y renace en el salar al amanecer. El agua que hace su espejo es el agua que se llevan las minas de litio. Ella no dice la palabra.
Yakumama nació en Cochabamba en mayo de 2026. La ballena que se estrena en Barcelona se construyó en diez semanas, de agosto a octubre, por un equipo de seis personas en Cochabamba. Cada paso de esas semanas está escrito con sus números en las notas del laboratorio, desde La ballena que mira de vuelta hasta Yakumama siente sus aletas, elige su sonido y muere en Marte.
Leer las notas de investigación de Yakumama
Yakumama es una obra de Violeta Ayala y Dan Fallshaw, de United Notions Film, comisionada para MozFest 2026. Violeta diseñó sus sistemas y su aprendizaje automático. Dan construyó la ballena robótica, su diseño y la forma en que la gente la encuentra. Brian Condori la modeló en 3D. Sanam Prado pintó las criaturas y entrenó su ojo para reconocerlas. Jicara (Camila Estrada) hizo las joyas con sensores de tacto. Suri y sus amigos escribieron sus 29 reacciones. Su movimiento se nutre del archivo de danza de Paqarina, el proyecto de Violeta como Mozilla Fellow con bailarines andinos. Se estrena en el Festival de Mozilla, Fabra i Coats, Barcelona, del 28 al 30 de octubre de 2026.