Investigación

15 criaturas, 14 pipelines y un cerebro independiente de la plataforma

Construimos sistemas de inteligencia de criaturas en tiempo real entre Blender, VR, sensores y mundos XR.

Titiritería de personajes y cocreación en Resonite

Dos meses construyendo. Años viendo adónde podía llegar esto. Hemos construido un marco donde Python mueve personajes en tiempo real, dentro de VR, dentro de Blender, entre plataformas. Sin trajes de captura de movimiento. Sin estudios de animación. Solo manos, una cámara, sensores y código.

Estás al lado de los personajes. No son avatares. No te conviertes en ellos. Tu mano se curva, un ala aletea. Tu corazón late, una gecko se agarra más fuerte. El agua toca un sensor, una ballena empieza a cantar. El fuego arde en Bolivia, una orquídea se marchita.
Cada criatura tiene su propio cerebro: redes neuronales que leen tu cara con MediaPipe, modelos locales de IA que deciden cómo se siente, sensores ambientales que la conectan con el mundo real. La capa de inteligencia es el mismo Python, ya sea que la criatura viva en Blender o en un mundo de VR compartido en Resonite.

Ese es el gran avance: el cerebro es independiente de la plataforma. Escribe la lógica de animación una vez. Córrela donde sea. En VR podemos correr tantos personajes como queramos porque los animamos en tiempo real, sin reproducir fotogramas clave.

Esto es cine. Esto son redes neuronales. Esto es cocreación entre cuerpos humanos y seres digitales. Construido desde Cochabamba. Enraizado en sistemas de conocimiento indígena. Corre con herramientas de código abierto.

15 criaturas. 14 pipelines. Sensores de agua, sensores de pulso, satélites de fuego, seguimiento de manos, seguimiento facial, emoción con IA. Recién estamos empezando, con meses de construcción por delante.
No vamos a dejar que otros diseñen las reglas del mundo en el que vamos a vivir.